martes 3 de mayo de 2011

Infusión

Pusiste en infusión, sin preguntarme,
tu bolsa de templanza sin vaivenes,
bebí a pequeños sorbos tu brebaje,
quise llegar a ser como tú eres.
Nació esta calma, así, tan despojada,
dulce canción de nuestras dos mitades,
que surge como nacen tus palabras,
así, tan natural, así, tan suave.

5 comentarios:

Chiqui Abreu dijo...

Parece que el reloj me asomó el latido ideal para deslizarme en las calmadas aguas de este poema, precioso!
Coloso, tu pluma sigue alumbrando mi penumbra.
Besos y abrazos,
Chiqui.-

avillarin7 dijo...

Qué bonito, y qué calma, qué dulce, qué paz de espíritu me dejas con esta infusión.
Un abrazo, y que la primavera te siga inspirando..

Sombragris dijo...

Antonio...en solo dos cuartetas(eso si, sublimes) encierras la belleza sincera de el amor en todas sus manifestciones...siempre un placer visitar tu casa,un abrazo

Miguel Vivas dijo...

Qué preciosidad amigo. Así, en tarritos pequeñitos, como las mejores fragancias. Déjate caer más por aqui, que nos tienes huérfanos de palabras!! Un abrazo amigo.

Desconcierto dijo...

qué bien, tio

tan suave

un abrazo